La reflexoterapia podal se redescubre a principios del siglo XX, por el Dr. Fitzgerald odontólogo americano que la engloba en la terapia zonal, pero es una discípula suya la enfermera Eunice D. Inghram y su libro llamado "Stories the feet can tell" (Historias que los pies pueden contar), cuando la difusión se hace mayor y llega a Europa.
La terapia se basa como todas las reflexologias en la teoría de que todas las partes del cuerpo están interrelacionadas, y cualquier parte de organismo refleja el conjunto como el ADN de cada célula. Es el caso de la auriculoterapia, iridiología y en cierto modo la quiropraxia y que se puede influir y tratar en zonas alejadas del punto que se trata a través de su reflejo.
En la reflexoterapia podal en especial, se refleja todo el organismo y además es una zona muy inervada por el sistema nervioso con lo cual las manipulaciones precisas sobre las zonas reflejas de los pies que se corresponden a los órganos afectados, y el bienestar físico-psíquico que produce, actúan de forma inmediata.
|